fbpx

Cuidarnos, como forma de viajar a un estilo de vida consciente

Cuidarme para mí es elegir bien. Elegir lo que necesito por encima de lo que creo querer. Lo que necesita mi cuerpo, mi mente. Mi vida para estar balanceada.

Cuidarnos, como forma de viajar a un estilo de vida consciente

Cuidarme para mí es elegir bien. Elegir lo que necesito por encima de lo que creo querer. Lo que necesita mi cuerpo, mi mente. Mi vida para estar balanceada.

Cuidarme para mí es elegir bien. Elegir lo que necesito por encima de lo que creo querer. Lo que necesita mi cuerpo, mi mente. Mi vida para estar balanceada.

A menudo creemos que hemos de hacer esto o lo otro y en realidad lo que necesitamos es descansar y no hacer nada. Dejar de hacer. Dejar de buscar, consumir, hacer planes, tareas… 

¿Y qué es cuidarnos?

Cuidarme para mí es también rodearme de belleza. Preparar cada mañana un desayuno nutritivo y delicioso. Poner la mesa bonita, darme el tiempo de disfrutarlo. Y para ello elijo levantarme antes, hacer mis rituales y empezar el día escuchándome. Eso cambia totalmente la vibración de todo el día.

Lo mismo con cada comida, con mi espacio de trabajo, con cómo son los espacios en los que vivo y me muevo. Elijo de qué me rodeo. Comprar flores, tener plantas y vida alrededor. La belleza que elegimos cerca es otro modo de cuidado. Es una declaración de intenciones. Merecemos esa belleza, ese mirar alrededor y disfrutar de lo que hay en ese espacio.

Y eso te reconforta, del mismo modo que cuidar de nuestra piel con hidratación diaria (por dentro y por fuera), exfoliación, el uso de mascarillas…

Estar en contacto con la naturaleza.

Querer y dejarme querer. Cuidar al otro también me cuida a mí.

Mover el cuerpo, ejercitar la mente.

Cuidar mi consumo, tanto si es comida como información. Observar de quién me rodeo y de qué. Qué dejo entrar en mi vida y en mi mente. Revisar con cierta regularidad mi vida, el estilo de vida que estoy llevando y ver si este encaja con lo que deseo. Hacerme preguntas: ¿Hacia dónde camino? ¿Es hacia dónde de corazón deseo?

Y todo esto, lejos de ser egoísta y superficial, es el principio del cuidado, lo más básico, lo esencial. Si no nos cuidamos a nosotras mismas, ¿qué clase de cariño, cuidado, amor, atención, dedicación, vamos a dar a los demás?

Estar bien tú, sin duda hace que a tu alrededor, todo esté bien, al menos, mejor. Cuidarte es el granito de arena que podemos darle a los demás, que podemos darle al mundo.

¿Cómo empezar a cuidarme?

Escúchate. ¿Qué necesitas? ¿Qué te sienta bien? Haz una pequeña lista.

Luego observa: ¿Está en tu vida? ¿Qué podrías hacer para que tuviera más presencia? Toma nota de acciones que te permitan hacer todo eso que has determinado que es bueno para ti.

Empieza. Hoy, mañana. Levántate antes y deja espacio. Priorízate, tómate el tiempo que necesitas y que sin duda te mereces. Y sobre todo, repite. Repite a diario. Debes comprometerte contigo, respetar tus decisiones y mantenerte fiel. Verás como con los días, empiezas a sentir distinto.

Puedes empezar levantándote media hora antes cada día y meditar durante 10 minutos; luego escribir durante 10 minutos más (puedes escribir sobre emociones, sensaciones o pensamientos que hayan aflorado durante la meditación; sobre cómo te sientes, sembrar intenciones para el día, algo sobre lo que deseas reflexionar…) y los últimos 10 minutos, dedicarlos a tu rutina de belleza con algo de tiempo extra y calma. 

Cuidarse es una cuestión de decisión, determinación, disciplina y compromiso. ¿Qué me dices?