¿Alguna vez has visto esas fotos en Instagram que tienen algún tema relacionado con las celebraciones de las próximas fechas como navidad, el verano, el día de las madres, la primavera, etc… Pues hay fechas que vale mucho tener en cuenta y no por la parte consumista de regalos y ese tipo de cosas, si no porque nos aterrizan en el momento que estamos por vivir o mejor dicho a la etapa cíclica que la tierra está por comenzar. 

En la pedagogía Waldorf acostumbramos en las escuelas y en casa a marcar los ritmos del año con las estaciones y fechas importantes, esto le da a los niños un reconocimiento del tiempo, los ciclos, los ritmos naturales y a vivir los cambios de manera orgánica. 

Una de las actividades más impotentes es tener “mesa de estación”, son como altares con cosas simbólicas de la temporada, por ejemplo, ahora con la llegada de la primavera tenemos en nuestra mesa una madre tierra hecha con lana picada con un bebé semilla por aquello que en esta temporada brotan las semillas, también tenemos flores, insectos y a la liebre de pascua también preparada con su canasta de huevos, todo esto de preferencia hecho con materiales naturales. 

También las canciones, los cuentos, los versos y los juegos son inspirados en la primavera.

En casa llegan los floreros coloridos, plantamos las semillas en el huerto, la ropa de invierno se va, llega la ropa fresca y naturalmente todo al rededor es más cálido y colorido, aquí en nuestra ciudad los árboles están preciosos llenos de flores y me encanta reconocer eso enfrente de mis hijos.

Cuando los niños tienen este tipo de vivencias en casa y en la escuela de manera real sienten y viven los procesos cíclicos de la naturaleza los cuales yo diría que son los más básicos para inclusive entender la vida misma. 

Observar los ciclos de un árbol, de una flor, de un capullo a mariposa, saber que todo nace y todo muere, todo cambia, nada es permanente y con eso a demás logramos valorar hasta lo más simple de cada proceso, desde la semilla hasta que se transforma en fruto. 

A si que si quisieras que tus hijos aprecien y cuiden su entorno y respeten a la naturaleza una de las actividades o mejor dicho uno de los rituales que no puedes dejar pasar es vivenciar cada estación del año y con pequeñas cosas, aquí te dejo algunos ejemplos: 

-Cuentos

-Canciones 

-Versos, oraciones y/o frases 

-Mesa de estación 

-Flores de temporada 

-Comer frutas y verduras de temporada 

-La decoración del hogar 

-Actividad al aire libre de acuerdo a la estación 

-Pintar y dibujar 

-Hacer alguna manualidad relacionada a la estación 

-Sacar algún juguete que represente la estación

¡Ponte creativa! Hay mil ideas en Pinterest e Instagram. 

Y por último no quiero dejar pasar otro punto importante, esto aplica para niños y adultos, a todos nos hace bien el tener estos rituales que nos anclan al presente, somos naturaleza y también tenemos estos ciclos marcados en nuestro cuerpo físico y espiritual. 

Les deseo una bellísima semana, y una primavera bella y floreada. 

Lilifer del Paso

@native_mamma

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